miércoles, 8 de agosto de 2007

Los Transformers y la perdida de la inocencia


Tenia que hacerlo, ya me habia preparado psicológicamente para ir a ver Transformers, sabia que me iba a encontrar con una película de Michael Bay donde las alusiones al poderio norteamericano no serian pocas (recuerden Armageddon, Pearl Harbor, Dos policías rebeldes I y II la que tiene invasion a Cuba y todo), sabia que los diálogos no me iban a sorprender, y que me sentiría en una sesión donde intentarían convertirme en un adherente de la causa norteamericana, pero hice de tripas corazón, todo vale si se trata de ver a Optimus Prime, a Megatron, y demas muñequitos con los que me divertía cuando niño, pero me equivoque, esta es mi historia:
La cosa empezo con un plan bien craneado donde sali a ver satanas con mi esposa, pero con la certeza de que al centro comercial que íbamos a ir no estaban presentando la película y si transformers, no esta de mas aclarar que mi esposa no vio transformer por esas cosas de genero y generación (aclaro que son solo cuatro años de diferencia), y por lo tanto no quería ir a ver la pelicula, asi pues iba tranquilo, pero cuando llegamos apareció la amenaza Simpson, opción que mi esposa vio como buen reemplazo de satanas, mi plan se derrumbaba, pero no, al llegar a la taquilla estaban agotadas las entradas para los Simpson y solo se podía ver Transformers, Ufff me salve (aunque no niego que los Simpson también era buena opción). Acomodados ya frente a la pantalla, la expectativa crecía, no quería esperar a ver las transformaciones, especialmente la de Megatron en pistola, despues de un corto sobre niños corredores de caballos en San Andres idea de Rudolf Hommes (sera que por eso dejo su columna de el Tiempo, persiguiendo una carrera en el cine, Rudie un concejo: desiste) aparecieron las primeras imagenes, un gran helicoptero MH-53 se acerca a una base norteamericana en Qatar, donde previamente habia desembarcado un contingente de sonrientes e inocentes soldados (seguramente venian de repartir leche en Iraq), dejando de lado los recuerdos de Faluya me dije, la vaina va bien, estaba contento, depronto el helicoptero se transforma y aparece el primer decepticon, Blackout, el cual hace trisas la base, ¡¡que emocion!! el efecto fue mejor de lo que imagine y ademas ¡¡destruyo la base!!, me fui acomodando, pero para nada porque siguieron dos horas de propaganda gringa, como siempre los primeros enemigos probables fueron China y Corea del Norte, pasaron a un segundo plano los Transformers, los estados unidos y su ejercito salvarían al mundo con la ayuda de los Autobots, la aparicion de Optimus Prime, otro momento esperado, se vio opacada por su actitud servil, parecía un convencido mas del destino manifiesto promulgado por Bush, el secretario de defensa controlando la situación, una Seccion 7 ( se acuerdan del area 51) que no cumple con las mínimas normas de derechos civiles entrando a la fuerza a la casa de un hacker y secuestrandolo, todo esto con la complacencia del gobierno (sera que el público no se da cuenta de estas cosas), a todo esto hay que agregarle los somníferos discursos de Optimus Prime en defensa de la libertad y de la Humanidad encarnada en la gran nación norteamericana, que decepcion, al salir del cine no podia creerlo a pesar de saber a lo que me enfrentaba sali derrotado, mis inocentes recuerdos infantiles fueron vilmente destruidos, además Megatron no se convirtió en pistola y para completar al fondo escuchaba la voz de mi esposa diciéndome: "te lo dije".

PD1: Para un análisis mas serio del carácter propagandista e ideologizante de la película visitar este post de Luigino Bracci Roa en su blog el espacio de Lubrio.

PD2: los dejo con el promo de la primera temporada de la serie, que tiempos aquellos en que aun eramos inocentes y donde Megatron si se transformaba en pistola.